miércoles, marzo 25, 2015

... gateó (parte 2) ...

Ora sí señoras y señores, oficialmente tengo un cachorrito gateador, y trepador.
Mi niño desde hace unos días se soltó gateando, creo que fue la semana pasada justamente, recuerdo que hizo su primer cambio de mano y avanzó, y se lo presumí a todo mundo jajaja. Hasta lo puse en mi estado de Facebook, y me sentí la mamá de los pollitos y toda la cosa.

Desde ese momento, gatea un poco más y más cada vez. Hoy ya me trepa, si estoy sentada en su camino, me gatea y me trepa como si fuera una montaña hasta que acaba parado sobre mis piernas y con una sonrisota en la cara. Aún se resbala un poco pero la verdad es que podría decir que tiene el gateo dominado, sobre todo si anda descalcito y en puro pañalero.

Ahora se que ya viene lo difícil, pues antes era fácil dejarlo en su tapete, y escaparme a lavar los trastes, o guardar la ropa, o alguna tarea rápida; ahora, lo dejo en el tapete y cuando regreso ya está fuera de su cuarto... ¡la-que-me-espera! Vamos a tener que empezar a asegurar la casa, tapar contactos, bloquear puertitas, y esas ondas, porque este niño es un torbellino en miniatura.

Aprovechando que ya está grandecito, que ya come y gatea, nos fuimos a la playa y disfrutó cada minuto en la arena, empezó sentadito muy mono y acabó arrastrándose por toda la arena, hasta que lloró porque ya le raspaba mucho.  La alberca lo volvió loco, pataleaba y chapoteaba, estaba feliiiiiiz!
Obvio acabó agotado todos los días, agotado y acalorado (porque es un mini radiador), pero feliz :)

Amo que mi niño sea tan feliz :)




... comiditas ...

Coooomiditas, mueve su boquita.
Coooomiditas, toma el biberón.
Coooomiditas, mancha su pañal!

Desde los 6 meses empezamos con lo que ahora se conoce como "Alimentación Complementaria" o lo que's lo mesmo, ablactación.

La verdad el primer día es emocionantísimo, le preparas su papillita, preparas todo, babero, sillita, cucharita, servilleta, le das la primera cucharada y la odia; la-o-dia!
Bueno, fue la primera (piensas) le das la segunda, e igual... Así hasta que te das cuenta que definitivamente la calabaza no es su amiga. Además, siendo papás inexpertos, se nos "hizo fácil" hacer la papilla en el procesador de alimentos en vez de en la licuadora, lo cual fue un error ya que la textura de trocitos no le gustó para nada! (ya después nos dimos cuenta con un gerber, que la textura si era muy importante).

Bueno, pues, la calabaza no le gustó, pero aquí va lista de Likes y dislikes que llevamos hasta el momento.
LIKE: manzana (cocida y licuada porque si no se me ahoga), pera (muy), plátano (muy), mango (el rey de los likes), durazno, ciruela pasa, chayote, espinaca, chícharo, zanahoria, cereal de avena y arroz (muy).
DISLIKE: calabaza, ejote, pollo (el rey de los dislikes, de la categoría: Casi-se-me-vomitaba-el-pobre) y carne.

Como podemos observar, tenemos una notable preferencia por los alimentos dulces, lo cual me orilla a pensar que a la próxima le voy a dar pollito en salsa de mango y carne en salsa de ciruela pasa a ver si así si!

Y es que sí me interesa que mijo coma mejor, ya que crece y crece pero no engorda, anda bajito de peso, (cosa que cuando yo era chica, mi pediatra le hubiera dicho a mi mamá: "¿pa qué la quiere gorda, señora?") así que le estamos ayudando un poquito con unos polvitos mágicos. Yo no quiero gordo a mi niño, sólo quiero que esté bien nutridito, es todo, no pido más. Yo se que además de ser un niño de dormir poco, ha sido un niño de comer poco, poco pero a cada ratito, así que trato de no preocuparme tanto porque además tiene un metabolismo a todo dar, y hace mucho, ¡mucho ejercicio!

Así que seguiremos en esta hermosa aventura alimenticia, entre salpicadas de espinaca (qué bueno que me cambié la camisa que traía y me puse mi sudadera de dormir), sonrisas de pera, zanahoria voladora, vomitadas de pollito, ahogadas de manzana, y reclamos porque me tardé en darle más mango...

y como me enseñaron mis papás: Gracias a Dios que nos da que comer, Amén
(provecho y compermiso jajaja)

martes, marzo 24, 2015

... la mano que mece la cuna ...

Y tal cual, como una historia de terror ha sido nuestro cambio a la cuna.

Definitivamente no hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla. Mi hijo ya es un bebé grande y desde hace tres semanas (por más que intenté aplazarlo) ya no cabe en el moisés y hubo que trasladarlo a su cuna grande, en su cuarto, solo.

Este cambio me tenía muy preocupada, preocupadísima, pero la verdad es que es para bien. El duerme a sus anchas y yo también. El problema ha sido el proceso.

Mi bebé siempre ha sido un bebé de no muy buen dormir, de siestas de no más de una hora, de despertarse en el momento en que se le pone en la cuna-cama-moisés-loquesea, así que dormir en su cuna el sólo, me daba mucha ansia.
Bien, pues iniciamos el proceso y empezó a dormir en la cuna muy bien... Luego no tan bien. Mi hijo-relojito se despertaba cada 3 horas a comer, asi que a las 11, a las 2 y a las 5 me paraba a darle de comer... Y de pronto despertaba también a las 4, a las 6... El chiste es que era estar parada toda la noche porque no quería dejarlo llorar.

Después de esas dos semanas, decidimos por el bien de todos que algo tenía que cambiar, así que empezamos con el entrenamiento de dormir toda la noche (o lo más que se pudiera). Mi papá sugirió por supuesto el método de dejarlo llorar:
- "Déjalo llorar, con tres noches ya tienes. No pasa nada, a ti no te pasó nada y a tu hermana tampoco, nomás se te va a apachurrar el corazón".
Y sí, mi papá tiene razón, no me pasó nada pero de verdad que no puedo dejarlo simplemente llorar... Así que estoy usando el método de que si llora lo consuelo pero no lo saco de la cuna, simplemente estoy con él. Dicen que sí funciona como a las 2 semanas... Las cuales ya espero que terminen porque de plano no veo la luz.

Lo que sí es cierto es que de despertarse 2 y 5 ahora solo se despierta entre 3 y 4, a veces por sólo 10 minutos y a veces hasta por una hora...

Ahora lo malo es que no quiere tomar la mamila en la última toma, esa mamila era mi esperanza porque era leche con cereal para que le diera menos hambre y se parara menos.

El chiste es que nada me está funcionando y no se qué hacer...

Espero que algún día duerma